{"id":5509,"date":"2021-12-20T09:43:48","date_gmt":"2021-12-20T09:43:48","guid":{"rendered":"https:\/\/mumablue.com\/blog\/?page_id=5509"},"modified":"2025-06-02T16:13:29","modified_gmt":"2025-06-02T16:13:29","slug":"el-cascanueces-y-el-rey-de-los-ratones-resumen-audiocuento","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/el-cascanueces-y-el-rey-de-los-ratones-resumen-audiocuento\/","title":{"rendered":"El Cascanueces y el rey de los ratones + audiocuento"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone wp-image-5511 size-full\" src=\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cuento-El-cascanueces-Hoffman.jpg\" alt=\"El cascanueces y el rey de los ratones\" width=\"500\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cuento-El-cascanueces-Hoffman.jpg 500w, https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cuento-El-cascanueces-Hoffman-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cuento-El-cascanueces-Hoffman-150x150.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<p><strong>El Cascanueces y el rey de los ratones es una de las obras literarias imprescindibles en Navidad,<\/strong> pero apta para disfrutar en familia en cualquier \u00e9poca del a\u00f1o. Escrita por Ernst Theodor Amadeus Hoffmann en 1816, \u00abEl Cascanueces y el rey de los ratones\u00bb inspir\u00f3 al gran compositor ruso Piotr Ilich Tchaikovsky para la creaci\u00f3n de su famoso ballet \u00abEl Cascanueces\u00bb.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n te ofrecemos <strong>una recreaci\u00f3n de la obra original de Hoffman a modo de resumen, apta para ni\u00f1os<\/strong>, con gran fidelidad al texto original, as\u00ed como su versi\u00f3n teatralizada en audiocuento y musicalizada con piezas Tchaikovsky. Grandes y peque\u00f1os aprender\u00e1n de literatura y de m\u00fasica mientras se entretienen escuchando un ameno relato.<\/p>\n<h2>Audiocuento \u00abEl Cascanueces y el rey de los ratones\u00bb<\/h2>\n<h6><script src=\"https:\/\/www.buzzsprout.com\/937792\/9752412-el-cascanueces-y-el-rey-de-los-ratones.js?container_id=buzzsprout-player-9752412&#038;player=small\" type=\"text\/javascript\" charset=\"utf-8\"><\/script>M\u00fasicas CC 4.0: <span style=\"color: #3366ff;\"><a style=\"color: #3366ff;\" href=\"https:\/\/imslp.org\/wiki\/The_Nutcracker_(suite)%2C_Op.71a_(Tchaikovsky%2C_Pyotr)\">El Cascanueces de Tchaikovsky<\/a><\/span> (IMSLP); <span style=\"color: #3366ff;\"><a style=\"color: #3366ff;\" href=\"https:\/\/lamusicagratis.com\/decargar-musica\/el-cascanueces-danza-de-las-flautas\">La danza de las flautas<\/a><\/span> y <a href=\"https:\/\/lamusicagratis.com\/decargar-musica\/el-cascanueces-marcha\"><span style=\"color: #3366ff;\">Marcha<\/span><\/a> (lamusicagratis.com); <a href=\"https:\/\/incompetech.com\/music\/royalty-free\/?keywords=nutcracker\"><span style=\"color: #3366ff;\">Dance of the Sugar Plum Fairies y Sugar Plum Dark Mix<\/span><\/a>\u00a0, por Kevin MacLeod.<\/h6>\n<p>Si lo que buscas es el texto de la obra literaria \u00abEl Cascanueces y el rey de los ratones\u00bb corto, <strong>a continuaci\u00f3n puedes encontrar un resumen que se ajusta a la obra con gran fidelidad.<\/strong><\/p>\n<h2>El Cascanueces y el rey de los ratones (Resumen)<\/h2>\n<p>Durante todo el d\u00eda 24 de diciembre, a Fritz y Marie no les permitieron entrar en la sala ni en el sal\u00f3n de gala. Ya era de noche y los ni\u00f1os se acurrucaban en un rinc\u00f3n de la habitaci\u00f3n, a oscuras, muertos de miedo.<\/p>\n<p>-Marie, llevo todo el d\u00eda escuchando ruidos, golpes y murmullos que salen de las habitaciones cerradas. Y hace un rato he visto pasar a hurtadillas a un hombrecillo oscuro con una gran caja bajo el brazo -susurr\u00f3 Fritz a su hermana.<\/p>\n<p>-\u00a1Oh! Seguro que era el padrino Drosselmeir. \u00a1Nos habr\u00e1 hecho algo muy bonito! -respondi\u00f3 Marie con entusiasmo.<\/p>\n<p>El consejero jur\u00eddico superior Drosselmeier era un hombre menudo, con el rostro surcado por cientos de arrugas. Llevaba un parche en el ojo derecho. Se cubr\u00eda la calva con una preciosa peluca blanca de cristal. Era un hombre ma\u00f1oso, conoc\u00eda los secretos de los relojes y su maquinaria. Todos los a\u00f1os, por Navidad, el padrino Drosselmeier constru\u00eda para Fritz y Marie un artilugio muy art\u00edstico, al que un sistema de engranajes parec\u00eda dotar de vida.<\/p>\n<p>-\u00a1Seguro que el padrino ha construido una fortaleza donde marchan bonitos soldados! -imagin\u00f3 Fritz.<\/p>\n<p>-\u00a1No! Ser\u00e1 un bonito jard\u00edn con un gran lago donde nadan maravillosos cisnes dorados y una bella ni\u00f1a les da de comer mazap\u00e1n-respondi\u00f3 Marie.<\/p>\n<p>Tanto trabajo le costaba al padrino Drosselmeir construir sus regalos para Fritz y Marie que, tan pronto lo recib\u00edan, sus padres se apresuraban a guardarlos con cuidado. Es por eso que Fritz y Marie prefer\u00edan los regalos que les tra\u00eda el Ni\u00f1o Jes\u00fas, porque se los pod\u00edan quedar y jugar con ellos. Este a\u00f1o, Marie deseaba una mu\u00f1eca nueva y Fritz una caballer\u00eda para completar su ej\u00e9rcito de juguete.<\/p>\n<p>-\u00a1Me encantar\u00eda que me regalara h\u00fasares y un alaz\u00e1n! -anhel\u00f3 Fritz.<\/p>\n<p>En ese momento se escuch\u00f3 un sonido claro y tintineante. Las puertas se abrieron dejando ver a sus padres.<\/p>\n<p>-Venid, ni\u00f1os. Entrad en el sal\u00f3n y mirad lo que os ha tra\u00eddo el Ni\u00f1o Jes\u00fas -llam\u00f3 la madre de los peque\u00f1os.<\/p>\n<p>Me dirijo a ti, ben\u00e9volo lector, para pedirte que recuerdes tu \u00faltima mesa de Navidad, llena de bonitos regalos. S\u00f3lo as\u00ed podr\u00e1s imaginar el gozo de aquellos ni\u00f1os en ese momento, frente a un \u00e1rbol de Navidad repleto de manzanas doradas, peladillas y caramelos de colores.<\/p>\n<p>Marie recibi\u00f3 delicadas mu\u00f1ecas, lindos cacharritos de juguete y un vestido de seda repleto de lazos de colores. Fritz, efectivamente, encontr\u00f3 el alaz\u00e1n y un escuadr\u00f3n de h\u00fasares montados en caballos blancos tan brillantes que parec\u00edan hechos de plata pura.<\/p>\n<p>Entonces volvi\u00f3 a sonar la campana, esta vez para anunciar que el padrino Drosselmeier ofrecer\u00eda su regalo. Los ni\u00f1os corrieron hacia una gran mesa y apartaron el paraguas que lo manten\u00eda oculto. \u00a1Y lo que vieron los dej\u00f3 maravillados!<\/p>\n<p>Sobre una base de verde hierba se alzaba un magn\u00edfico castillo con ventanitas de espejo y dorados torreones. Se oy\u00f3 entonces un toque de campanas y se abrieron puertas y ventanas, dejando ver c\u00f3mo multitud de figuritas paseaban o bailaban en el interior del castillo. Un hombrecillo saludaba a trav\u00e9s de la ventana. \u00a1Hasta el mism\u00edsimo padrino Drosselmeier, poco m\u00e1s grande que un pulgar, aparec\u00eda ante la puerta del castillo y volv\u00eda a desaparecer.<\/p>\n<p>-\u00a1Padrino! \u00a1Perm\u00edteme entrar en tu castillo! -pidi\u00f3 el ahijado.<\/p>\n<p>-No es posible, querido Fritz. Es demasiado peque\u00f1o como para que puedas entrar dentro -respondi\u00f3 Drosselmeier.<\/p>\n<p>-\u00a1Entonces sal por la otra puerta, padrino! \u00a1Por la de enfrente! -insisiti\u00f3 Fritz.<\/p>\n<p>-No se puede, Fritz. La mec\u00e1nica est\u00e1 construida para que los mu\u00f1equitos solo se muevan de una manera -desestim\u00f3 Drosselmeier.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo? \u00a1Entonces prefiero mis h\u00fasares que son capaces de moverse adelante y atr\u00e1s y no est\u00e1n encerrados en ning\u00fan castillo! -exclam\u00f3 Fritz.<\/p>\n<p>-\u00a1Una obra de arte como esta no est\u00e1 hecha para unos ni\u00f1os que no son capaces de comprenderla! -gru\u00f1\u00f3 el padrino.<\/p>\n<p>Indignado, Drosselmeier se dispuso a envolver de nuevo su castillo, pero la madre de los ni\u00f1os se interes\u00f3 por los complicados engranajes que dotaban de movimiento a los mu\u00f1equitos. El padrino lo desmont\u00f3 todo y luego lo volvi\u00f3 a montar. De ese modo olvid\u00f3 su enfado.<\/p>\n<p>En todo ese tiempo, Marie no hab\u00eda querido separarse de la mesa de Nochebuena, ya que hab\u00eda descubierto la figurilla de un peque\u00f1o hombrecillo, de gran cabeza y verdes ojos saltones llenos de bondad, y una alargada sonrisa de oreja a oreja.<\/p>\n<p>-\u00a1Pap\u00e1! \u00bfDe qui\u00e9n es este encantador hombrecillo? -pregunt\u00f3 la ni\u00f1a con ojos chispeantes.<\/p>\n<p>-\u00c9l se encargar\u00e1 de abrir las nueces. Es para que lo usemos todos. Pero ya que te ha gustado tanto el amigo Cascanueces, t\u00fa ser\u00e1s la encargada de cuidarlo -concedi\u00f3 el se\u00f1or Stahlbaum.<\/p>\n<p>El padre de Fritz y Marie lo cogi\u00f3 entonces de la mesa. El hombrecillo abri\u00f3 una enorme boca llena de afilados dientecillos que mordieron la nuez.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os estuvieron largo rato jugando a cascar nueces. Marie le ofrec\u00eda las m\u00e1s peque\u00f1as para que no tuviera que abrir tanto la boca, mientras que Fritz met\u00eda las m\u00e1s duras y grandes. Tanto, que de repente no aguant\u00f3 y algunos dientes se rompieron.<\/p>\n<p>-\u00a1Ay, mi querido Cascanueces! -se lament\u00f3 la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>-\u00a1Bah! Qu\u00e9 tipo m\u00e1s in\u00fatil. Quiere ser cascanueces y no tiene ni dentadura para ello -se burl\u00f3 Fritz.<\/p>\n<p>Marie, entre l\u00e1grimas, envolvi\u00f3 al enfermo Cascanueces en su pa\u00f1uelo. Despu\u00e9s reuni\u00f3 los dientecitos rotos y le vend\u00f3 la mand\u00edbula con un lazo de su vestido.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo puedes tratar con tanto mimo a un tipo tan peque\u00f1o y horrible? -pregunt\u00f3 Drosselmeier.<\/p>\n<p>-Padrino\u2026 \u00a1Qui\u00e9n sabe si t\u00fa estar\u00edas tan guapo como el Cascanueces si te pusieras un traje as\u00ed de elegante!<\/p>\n<p>Los padres de Marie rieron, pero el padrino Drosselmeier enmudeci\u00f3 y se puso colorado. Seguramente Marie hab\u00eda dicho algo especial sin darse cuenta.<\/p>\n<p>En la pared larga del cuarto de estar hab\u00eda un gran armario de cristal en el que los ni\u00f1os guardaban sus juguetes. Las dos \u00faltimas estaban asignadas a los ni\u00f1os: Marie guardaba sus mu\u00f1ecas en la m\u00e1s baja. En la de encima reposaban los soldados de Fritz.<\/p>\n<p>Era ya cerca de medianoche y los ni\u00f1os no se apartaban de la vitrina, a pesar de que su madre les hab\u00eda pedido en varias ocasiones que se fueran a la cama.<\/p>\n<p>-Un ratito m\u00e1s, mam\u00e1, que todav\u00eda debo colocar bien una cosita. En cuanto acabe me acostar\u00e9 -suplic\u00f3 la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Cuando se qued\u00f3 sola, Marie sac\u00f3 al Cascanueces de su pa\u00f1uelo y lo coloc\u00f3 sobre la balda. Estaba muy p\u00e1lido, pero sonre\u00eda con dulzura.<\/p>\n<p>-Mi querido Cascanueces, no te enfades con mi hermano, no te ha hecho da\u00f1o con mala intenci\u00f3n. Yo te voy a cuidar hasta que te pongas bien. Ma\u00f1ana le pedir\u00e9 al padrino Drosselmeier que vuelva a sujetarte los dientes. \u00c9l es relojero y te curar\u00e1 -le prometi\u00f3 la ni\u00f1a a la figurita de madera.<\/p>\n<p>En cuanto Marie nombr\u00f3 a Drosselmeier, el Cascanueces torci\u00f3 el gesto y sus ojos chispearon. Marie se sinti\u00f3 horrorizada, pero pronto se dio cuenta de que la forma tan horrible de su rostro hab\u00eda sido causada por las sombras que proyectaba sobre el Cascanueces la luz de la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>-\u00a1Qu\u00e9 tonta he sido al asustarme! -exclam\u00f3 Marie.<\/p>\n<p>Entonces le pidi\u00f3 a Mamsell Cl\u00e0rchen, su nueva mu\u00f1eca, que le prestara su camita al Cascanueces y lo acost\u00f3 con mimo. La ni\u00f1a se despidi\u00f3 de \u00e9l y cerr\u00f3 el armario con llave. Entonces algo ocurri\u00f3. \u00a1Escuchad con atenci\u00f3n, ni\u00f1os!<\/p>\n<p>Unos claros murmullos y roncos sonidos llenaron el sal\u00f3n. La lechuza dorada que estaba sobre el reloj de pared pronunci\u00f3 unas palabras incomprensibles:<\/p>\n<p>\u00abReloj, reloj, relojes, ronrone\u00e9mos todos con suavidad.<br \/>\nEl rey de los ratones tiene un o\u00eddo muy fino.<br \/>\nCantad para \u00e9l canciones antiguas, tocad campanitas.<br \/>\n\u00a1Pronto estar\u00e1 perdido!\u00bb<\/p>\n<p>Marie, aterrorizada, se dispuso a huir de la habitaci\u00f3n, pero entonces vio al padrino Drosselmeier como una figurita, sentado sobre el reloj en lugar de la lechuza.<\/p>\n<p>-\u00a1Padrino! \u00bfQu\u00e9 haces ah\u00ed subido? Baja, no me asustes -pidi\u00f3 la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>En ese momento surgieron risitas y silbidos de todos rincones y se escuchaban miles de piececillos corretear. Por entre las rendijas de las tablas asomablan peque\u00f1os ojillos brillantes. \u00a1Eran ratones! Estaban por todas partes. Los ratones comenzaron a formar. Se pusieron en fila igual que los soldados de Fritz cuando se preparaban para la batalla. A Marie le pareci\u00f3 muy gracioso, pero de repente se oy\u00f3 un intenso y penetrante silbido.<\/p>\n<p>Y, \u00bfsab\u00e9is lo que vio? Si t\u00fa, querido lector, hubieras visto lo que vio Marie\u2026 \u00a1habr\u00edas salido corriendo y te habr\u00edas metido en la cama tap\u00e1ndote hasta las orejas! Pero, ay, Marie no pudo hacerlo, pues cerca de sus pies comenz\u00f3 a brotar del suelo gran cantidad de arena y trozos de ladrillo. Y apareci\u00f3 entonces un rat\u00f3n de siete cabezas con siete brillantes coronas. Dio una orden a su ej\u00e9rcito. Los ratones se pusieron en movimiento y se dirigieron hacia la vitrina donde se encontraba Marie. La ni\u00f1a se tambale\u00f3 y, del susto, golpe\u00f3 con el codo uno de los cristales del armario, haci\u00e9ndolo a\u00f1icos.<\/p>\n<p>Los ruidos cesaron y la habitaci\u00f3n qued\u00f3 en silencio. Marie crey\u00f3 que el sonido de los cristales habr\u00eda ahuyentado a los ratones. Pero entonces comenz\u00f3 un nuevo rumor procedente del interior del armario. Todos los juguetes del interior estaban en movimiento.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 1rem;\">-\u00a1Venga, arriba! \u00a1Preparaos para la batalla! -se escuch\u00f3 decir a una vocecilla tintineante.<\/span><\/p>\n<p>-\u00a1Anda! \u00a1Pero si son mis campanillas! -exclam\u00f3 Marie muy sorprendida.<\/p>\n<p>El Cascanueces se incorpor\u00f3 de golpe, salt\u00f3 de la camita con ambos pies, blandi\u00f3 su espada y grit\u00f3:<\/p>\n<p>-\u00a1Est\u00fapida ratonera! \u00a1Gentuza de ratones! Queridos compa\u00f1eros, \u00bfquer\u00e9is apoyarme en la lucha?<\/p>\n<p>Al grito de \u201cS\u00ed, se\u00f1or\u201d, un grupo de figurillas de teatro y m\u00fasica se lanzaron tras el Cascanueces desde lo alto del armario. Pero, \u00a1ay! Estas figurillas, hechas de tela y paja, resistir\u00edan el golpe, no as\u00ed nuestro querido Cascanueces, quien, de haber ca\u00eddo al suelo, hecho de madera como estaba, se habr\u00eda roto brazos y piernas. Pero Mamsell Cl\u00e0rchen, la nueva mu\u00f1eca de Marie, lo sujet\u00f3 por uno de sus brazos y lo coloc\u00f3 en el suelo.<\/p>\n<p>Los grititos reanudaron. Incontables ratones formaban filas y, tras ellas, sobresal\u00eda el rat\u00f3n de siete cabezas.<\/p>\n<p>-\u00a1Fiel tambor! \u00a1Tocad a generala! -orden\u00f3 el Cascanueces.<\/p>\n<p>En ese momento todas las tropas del ej\u00e9rcito de Fritz cobraron vida y saltaban desde el estante de la vitrina formando filas, comandadas por el Cascanueces.<\/p>\n<p>Los caballos relinchaban, los ca\u00f1ones disparaban garbanzos de caramelo contra los ratones, llen\u00e1ndolos de polvo de az\u00facar. \u00c9stos contraatacaban lanzando contra el ej\u00e9rcito del Cascanueces unas horrendas bolas apestosas que ensuciaron los preciosos pantalones rojos de los h\u00fasares de Fritz. Los ratones comenzaron a ganar terreno y el Cascanueces orden\u00f3 la retirada. Las tropas supervivientes se replegaron y regresaron al armario de cristal. Pero el Cascanueces no se rindi\u00f3 y regres\u00f3 al campo de batalla, donde se vio cercado por un grupo de roedores comandados por el rey de los ratones, quienes lo arrastraron agarr\u00e1ndolo por su abrigo de madera.<\/p>\n<p>-\u00a1Mi pobre Cascanueces! -se lament\u00f3 la ni\u00f1a con enorme pesar.<\/p>\n<p>Entonces Marie se quit\u00f3 el zapato izquierdo y lo lanz\u00f3 con todas sus fuerzas hacia el grupo comandado por el rey de los ratones. Al momento el ej\u00e9rcito enemigo se desvaneci\u00f3 y Marie cay\u00f3 desmayada.<\/p>\n<p>Marie despert\u00f3 en su cama. Al abrir los ojos distingui\u00f3 que junto a ella estaban su madre y el doctor Wendelstern.<\/p>\n<p>-\u00a1Ay, mam\u00e1! \u00bfSe han marchado ya esos horribles ratones? \u00bfSe encuentra bien el Cascanueces? -pregunt\u00f3 la peque\u00f1a, muy agitada.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 ratones Marie? Ayer estuviste jugando hasta muy tarde, es posible que un ratoncito saliera y te asustara y por eso te hicieras ese corte en el brazo con el cristal del armario. Te encontr\u00e9 tendida en el suelo, con todos los soldaditos de Fritz esparcidos a tu alrededor, abrazada al cascanueces y sin tu zapato izquierdo -le explic\u00f3 su madre con tono condescendiente.<\/p>\n<p>-\u00a1Claro, mam\u00e1! Era el rastro que dej\u00f3 la batalla entre mu\u00f1ecos y ratones -explic\u00f3 Marie.<\/p>\n<p>-Delira a causa de la fiebre producida por la herida, pronto se le pasar\u00e1, se\u00f1ora Stahlbaum. Tendr\u00e1 que tomar esta medicina y permanecer unos d\u00edas en cama -orden\u00f3 el doctor.<\/p>\n<p>-\u00a1Vengo a ver con mis propios ojos c\u00f3mo se encuentra la enferma! -canturre\u00f3 el padrino Drosselmeier entrando de repente en la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En cuanto Marie vio al padrino Drosselmeier le vino a la mente la imagen de su figura subida en el reloj.<\/p>\n<p>-\u00a1Ay, padrino! Estuviste realmente horrible, te vi subido en el reloj llamando a los ratones. \u00bfPor qu\u00e9 no viniste en nuestra ayuda? -recrimin\u00f3 la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>-\u00a1Deliras, peque\u00f1a! \u00bfQu\u00e9 te ocurre, Marie? -pregunt\u00f3 su madre.<\/p>\n<p>Marie observa\u00f3, con los ojos muy abiertos, c\u00f3mo el padrino Drosselmeier mov\u00eda uno de sus brazos adelante y atr\u00e1s, como si fuera una marioneta tirada por hilos, mientras canturreaba palabras sin sentido:<\/p>\n<p>\u00abP\u00e9ndulo ten\u00eda que ronronear, picar,<br \/>\nreloj, relojes,\u00a0tienen que ronronear,<br \/>\ntocar las campanas, til\u00edn, til\u00e1n.<br \/>\nNi\u00f1a de las mu\u00f1ecas no tengas miedo,<br \/>\nhay que echar al rey de los ratones<br \/>\ny viene el b\u00faho, bum, bum,<br \/>\nrelojes y p\u00e9ndulos,<br \/>\nno quer\u00eda portarse bien.\u00bb<\/p>\n<p>-Querido Drosselmeier, \u00bfqu\u00e9 extra\u00f1a broma es esta? -pregunt\u00f3 la madre.<\/p>\n<p>-\u00a1Oh, cielos! \u00bfAcaso no recuerda que suelo cantarle mi bonita cancioncilla del relojero a pacientes como Marie? -ri\u00f3 Drosselmeier. Entonces se dirigi\u00f3 a la ni\u00f1a: -Marie, querida, no te enfades porque no luchara contra ese horrible rat\u00f3n de siete cabezas.<\/p>\n<p>-\u00bfLo viste? \u00bfViste a ese monstruoso rat\u00f3n? -pregunt\u00f3 apresuradamente Marie.<\/p>\n<p>-Olvida eso ahora, tengo una sorpresa para ti, mira: he curado a tu Cascanueces.<\/p>\n<p>-\u00a1Oh! Gracias. Falta su espada, pero supongo que lo importante es que le has curado el cuerpo-agradeci\u00f3 Marie.<\/p>\n<p>-Sin embargo, admitir\u00e1s que no tiene una cara hermosa. Si lo deseas, peque\u00f1a Marie, te puedo contar c\u00f3mo esta fealdad entr\u00f3 en la familia del Cascanueces y se convirti\u00f3 en hereditaria. \u00bfConoces la historia de la princesa Pirlipat, la bruja Ratonilda y el art\u00edstico relojero?<\/p>\n<p>-\u00a1No! Me gustar\u00eda mucho o\u00edrla -pidi\u00f3 la ni\u00f1a con entusiasmo.<\/p>\n<p>-Espero que no sea una historia tan horrible como las que suele contar, mi querido Drosselmeier\u2026 -advirti\u00f3 la madre.<\/p>\n<p>-\u00a1En absoluto! Es una historia muy divertida\u2026 -asegur\u00f3 el padrino-. Oh, ah\u00ed est\u00e1<br \/>\nFritz, ac\u00e9rcate, muchacho. Est\u00e1 a punto de comenzar el Cuento de la nuez dura.<\/p>\n<p>Hab\u00eda una vez un reino en el que naci\u00f3 una bella princesita para gozo de sus padres: la princesa Pirlipat. La ni\u00f1a, de piel blanca como los lirios, cabellos de oro y ojos de azur, hab\u00eda nacido con una fila de dientecitos como perlas. Toda la corte estaba contenta excepto la reina, quien se mostraba preocupada. Algo la inquietaba, as\u00ed que hizo vigilar la cuna: dos soldados custodiaban la puerta de entrada al dormitorio de la princesa Pirlipat, dos ni\u00f1eras ten\u00edan orden de permanecer siempre junto a la cuna y otras seis deb\u00edan pasar las noches sentadas junto a la princesita, cada una de ellas con un gato en el regazo, a los que deb\u00edan acariciar sin descanso para hacerlos ronronear\u2026 Y lo cierto es que ten\u00eda buenos motivos para ello.<\/p>\n<p>Unos a\u00f1os antes, el rey le hab\u00eda pedido a la reina que cocinara para \u00e9l unos ricos embutidos. Cuando las salchichas comenzaron a humear y el delicioso aroma invadi\u00f3 la cocina, se escuch\u00f3 una vocecilla.<\/p>\n<p>-\u00a1Yo tambi\u00e9n soy reina! \u00a1Dame un poco de esos embutidos! -pidi\u00f3 la rata.<\/p>\n<p>La reina sab\u00eda que esa voz era de do\u00f1a Ratonilda, soberana del reino de Ratonia, quien ten\u00eda toda una corte bajo los fogones de palacio.<\/p>\n<p>-Claro que s\u00ed, do\u00f1a Ratonilda, salid de ah\u00ed y probad este rico tocino -ofreci\u00f3 la reina.<\/p>\n<p>Pero Ratonilda no estaba sola y al rato se le unieron sus siete hijos y otros miembros de la corte de Ratonia quienes, con su hambre voraz, amenzaban con terminarse todo el tocino de los embutidos.<\/p>\n<p>Al ver que le faltaba, la reina mand\u00f3 llamar al matem\u00e1tico de la corte para que calculara cu\u00e1nto tocino del restante hab\u00eda que repartir entre los embutidos, pero eso no fue suficiente: cuando el rey se sent\u00f3 a comer y prob\u00f3 la longaniza, este comenz\u00f3 a palidecer. Hondos suspiros escapaban de su pecho. Cuando le sirvieron las morcillas, el rey se desmoron\u00f3 y se hundi\u00f3 en su trono sumido en un terrible llanto. Parec\u00eda que una terrible desgracia lo aquejaba.<\/p>\n<p>-\u00a1Tiene muy poco tocinoooo! -lloriqueaba el rey.<\/p>\n<p>-\u00a1Ay, mi pobre esposo! La culpable de esta desgracia ha sido do\u00f1a Ratonilda y su familia. \u00a1Deb\u00e9is castigarla con dureza! -pidi\u00f3 la reina.<\/p>\n<p>Enfurecido, el rey decidi\u00f3 vengarse de do\u00f1a Ratonilda y llam\u00f3 al relojero real, Christian El\u00edas Drosselmeier -que casualmente se llamaba igual que yo- y le encarg\u00f3 unos artilugios muy art\u00edsticos que sirvieran como ratonera al colocar en ellos un trozo de tocino.<\/p>\n<p>Do\u00f1a Ratonilda era demasiado inteligente como para caer en la trampa, pero sus familiares no hicieron caso de sus advertencias y murieron apresados en las ratoneras.<\/p>\n<p>Do\u00f1a Ratonilda, llena de odio y deseos de venganza. Y amenaz\u00f3:<\/p>\n<p>-Mis hijos, mi familia, han sido asesinados. Anda con cuidado, majestad, porque la reina de los ratones puede vengarse y atacar a tu hija.<\/p>\n<p>En este punto, Fritz interrumpi\u00f3 la narraci\u00f3n.<\/p>\n<p>-\u00bfEs cierto que t\u00fa inventaste la ratonera, padrino Drosselmeier?<\/p>\n<p>-\u00a1Qu\u00e9 pregunta m\u00e1s tonta! -ri\u00f3 la madre.<\/p>\n<p>-Soy un buen relojero\u2026 \u00bfNo ser\u00eda yo capaz de inventar ratoneras? -respondi\u00f3 Drosselmeier gui\u00f1ando un ojo-. Pero continuemos con la historia, ni\u00f1os. Ya sab\u00e9is por qu\u00e9 la reina orden\u00f3 vigilar con tanto celo a la princesita Pirlipat. Fue el astr\u00f3logo de la corte quien le rebel\u00f3 a la reina que los \u00fanicos capaces de mantener alejada a Ratonilda ser\u00edan los hijos del gato Ronr\u00f3n.<\/p>\n<p>Y as\u00ed fue que las cuidadoras, noche tras noche, acariciaban a los gatos junto a la cuna hasta hacerlos ronronear. Pero una noche todos quedaron vencidos por el sue\u00f1o. De pronto, una de las cuidadoras se despert\u00f3 y vio c\u00f3mo do\u00f1a Ratonilda se hab\u00eda metido en la cuna de la princesa. El terrible grito despert\u00f3 a todos e hizo huir a Ratonilda.<\/p>\n<p>Cuando miraron por encima de la cuna, vieron con espanto c\u00f3mo la bella princesita se hab\u00eda convertido en un mu\u00f1eco de enorme cabeza y cuerpo informe, verdes ojos saltones y una gran boca que se estiraba de oreja a oreja.<\/p>\n<p>-\u00a1Ay de m\u00ed! \u00a1La culpa es de Christian El\u00edas Drossenmeier! -se lament\u00f3 el rey-. \u00a1Relojero! Tienes cuatro semanas para devolverle a la princesita su bella figura original o ir\u00e1s con el verdugo.<\/p>\n<p>Drosselmeier, muy asustado pero con gran habilidad, desmont\u00f3 a la princesa Pirlipat pieza por pieza y observ\u00f3 su estructura interna. No s\u00f3lo no consigui\u00f3 remediarlo, sino que descubri\u00f3 que, a medida que la princesita creciera, se har\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s deforme.<\/p>\n<p>Drosselmeier lloraba amargamente mientras las princesita cascaba nueces sin cesar con sus afilados dientecillos, pues sus cuidadoras se hab\u00edan dado cuenta de que comer nueces era lo \u00fanico que calmaba a Pirlipat. Entonces Christian El\u00edas Drosselmeier se reuni\u00f3 con el astr\u00f3logo de la corte. Juntos estudiaron el hor\u00f3scopo de la princesita y descubrieron que para librarse del terrible hechizo deb\u00eda comer el dulce fruto de la dura nuez Krakatuk. Un hombre que nunca se hubiera afeitado y jam\u00e1s hubiera calzado unas botas deber\u00eda abrirla tan solo usando sus dientes, entreg\u00e1rsela a la princesa y retroceder siete pasos con los ojos cerrados sin dar un solo traspi\u00e9.<\/p>\n<p>El relojero Drosselmeier estaba contento por haber descubierto el remedio, sin embargo, era consciente de que era imposible encontrar un hombre capaz de abrir tan solo con sus dientes la dura c\u00e1scara de una nuez Krakatuk.<\/p>\n<p>-Ser\u00e1 imposible, majestad, encontrar tanto la nuez como al cascanueces -dijo Drosselmeier con temor.<\/p>\n<p>-\u00a1Pues entonces ser\u00e9is decapitado! -bram\u00f3 el rey.<\/p>\n<p>Y as\u00ed fue como el relojero y el astr\u00f3logo partieron dispuestos a no regresar sin la nuez ni el Cascanueces. Y buscando, buscando, estuvieron quince a\u00f1os. La casualidad hizo que el destino los llevara hasta el taller de mu\u00f1ecas de Christoph Zacharias Drosselmeier, el primo del relojero Drosselmeier, artesano de mu\u00f1ecas en Nuremberg. Al conocer la historia de do\u00f1a Ratonilda y la princesa Pirlipat y lo que ambos hombres iban buscando, celebr\u00f3:<\/p>\n<p>-\u00a1Primo! \u00a1Primo! Est\u00e1is salvados. Yo mismo tengo la nuez Krakatuk, se la compr\u00e9 a un desconocido hace a\u00f1os por una moneda de 20. Como pagu\u00e9 tanto por ella, hice que la ba\u00f1aran en oro.<\/p>\n<p>El astr\u00f3logo rasp\u00f3 el ba\u00f1o de oro que recubr\u00eda la nuez y, efectivamente, bajo \u00e9l apareci\u00f3 la palabra Krakatuk grabada en letras chinas.<\/p>\n<p>-\u00a1La suerte nunca viene sola! No solo hemos encontrado la nuez sino tambi\u00e9n al hombre que la abrir\u00e1: estoy seguro de que el Cascanueces es el hijo de vuestro primo, se\u00f1or -asegur\u00f3 el astr\u00f3logo.<\/p>\n<p>Y dicho esto se dispuso a consultar a los astros el hor\u00f3scopo del joven. En efecto: el muchacho nunca se hab\u00eda afeitado ni se hab\u00eda calzado unas botas. Vest\u00eda una chaqueta roja con sobredorados, sombrero y espada y luc\u00eda una larga trenza sobre su espalda. Durante los d\u00edas de Navidad, el muchacho se paraba frente al puesto de su padre a abrirle las nueces a las muchachas que por all\u00ed pasaban, por lo que \u00e9stas le conoc\u00edan como Peque\u00f1o Cascanueces.<\/p>\n<p>El relojero Drosselmeier mand\u00f3 un mensajero a la corte informando de que hab\u00edan encontrado la nuez, pero nada dijo de que ten\u00edan tambi\u00e9n al cascanueces. De manera que cuando llegaron hab\u00eda una larga cola de candidatos que se rompieron los dientes tratando de abrir la nuez. El rey, muy angustiado, prometi\u00f3 la mano de su hija a quien fuera capaz de cascar la nuez Krakatuk. Entonces el delicado joven Drosselmeier se ofreci\u00f3 a intentarlo.<\/p>\n<p>Salud\u00f3 al rey y a la princesa con una reverencia, recibi\u00f3 la nuez, se la coloc\u00f3 entre los dientes y tir\u00f3 fuertemente de su trenza.<\/p>\n<p>La c\u00e1scara de la nuez estall\u00f3 en mil pedazos. El joven limpi\u00f3 el fruto y se lo ofreci\u00f3 a la princesa, cerr\u00f3 los ojos y comenz\u00f3 a caminar hacia atr\u00e1s. La princesa trag\u00f3 la nuez y al instante recuper\u00f3 su bella y angelical figura. Cuando el joven Drosselmeier iba a completar el \u00faltimo paso, \u00a1Oh, qu\u00e9 mala suerte!, se escuch\u00f3 un agudo chillido. Do\u00f1a Ratonilda se hab\u00eda metido bajo su pie y el Cascanueces la hab\u00eda matado de un pisot\u00f3n. A causa de una \u00faltima maldici\u00f3n de Ratonilda, el joven se volvi\u00f3 igual de deforme que antes lo estuviera la princesa Pirlipat quien, al ver su enorme cabeza, sus ojos saltones y su larga boca, grit\u00f3:<\/p>\n<p>-\u00a1Llevaos a este horripilante cascanueces! -grit\u00f3 la princesa con espanto.<\/p>\n<p>El rey orden\u00f3 expulsar al joven y tambi\u00e9n al relojero y al astr\u00f3logo. Pero \u00e9ste, leyendo de nuevo el hor\u00f3scopo, estableci\u00f3 que, a pesar de todo, el joven Drosselmeier ser\u00eda pr\u00edncipe y rey, y que su deformidad solo desaparecer\u00eda cuando lograra matar al hijo de siete cabezas que do\u00f1a Ratonilda hab\u00eda parido tras la muerte de sus siete hijos ratones. Y asegur\u00f3 que una dama lo amar\u00eda a pesar de su deformidad. Y este ha sido, ni\u00f1os, el Cuento de la nuez dura. Esta<br \/>\ny no otra es la raz\u00f3n de que los cascanueces sean tan feos.<\/p>\n<p>-\u00a1Qu\u00e9 princesa m\u00e1s desagradecida! Yo jam\u00e1s rechazar\u00eda a nadie que hubiera sacrificado su belleza por salvarme -reproch\u00f3 Marie.<\/p>\n<p>-\u00a1El Cascanueces no deber\u00eda tener tantas contemplaciones con el rey de los ratones si quiere convertirse en un bravo muchacho! -afirm\u00f3 Fritz mientras asestaba mandobles de espada imaginarios al aire.<\/p>\n<p>-Estoy segura, padrino, de que el joven Drosselmeier de Nuremberg no es otro que tu sobrino.<br \/>\nEl padrino Drosselmeier ri\u00f3 como si Marie hubiera dicho la m\u00e1s descabellada de las bober\u00edas.<\/p>\n<p>Tras guardar cama casi una semana entera, la peque\u00f1a Marie, ya recuperada, jugaba de nuevo frente al armario de cristal. Desde el interior, el peque\u00f1o cascanueces le sonre\u00eda con todos sus dientecillos. Ella le habl\u00f3.<\/p>\n<p>-Querido Drosselmeier, sabe usted el aprecio que le tengo, cuente con mi ayuda cuando sea necesario. Al menos pedir\u00e9 a su t\u00edo, mi padrino, que le ayude cuando sea necesario.<\/p>\n<p>Aquella noche, unos extra\u00f1os ruidos despertaron a Marie.<\/p>\n<p>-\u00a1Son los ratones! \u00a1Vuelven los ratones! &#8211; exclam\u00f3 la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Al instante vio aparecer por un agujero de la pared al rey de los ratones con sus siete coronas.<\/p>\n<p>-Hi, hi, hi\u2026 dame tus figuritas de mazap\u00e1n o romper\u00e9 a mordiscos a tu querido Cascanueces -chantaje\u00f3 el rey de los ratones.<\/p>\n<p>La ni\u00f1a obedeci\u00f3.<\/p>\n<p>-Ahora debes darme tus mu\u00f1ecos de az\u00facar o destruir\u00e9 a tu Cascanueces -presion\u00f3 de nuevo el rey de los ratones.<\/p>\n<p>Y la ni\u00f1a as\u00ed lo hizo.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, su madre, al descubrir el desastre, exclam\u00f3.<\/p>\n<p>-Esto es intolerable, debe de haber much\u00edsimos ratones -refunfu\u00f1\u00f3 la madre.<\/p>\n<p>-Ir\u00e9 a por el gato gris del panadero, \u00e9l se encargar\u00e1 de acabar con el rey de los ratones -propuso Fritz.<\/p>\n<p>-S\u00ed, y de saltar por encima de las mesas y las sillas tir\u00e1ndolo todo al suelo\u2026 -desestim\u00f3 la madre.<\/p>\n<p>-Podr\u00edamos colocar una ratonera -fue la propuesta del padre.<\/p>\n<p>-\u00a1El padrino nos la har\u00e1! \u00a1\u00c9l las invent\u00f3! -exclam\u00f3 Fritz.<\/p>\n<p>Entonces el padrino Drosselmeir trajo una de sus famosas ratoneras, la coloc\u00f3 junto al armario de cristal y puso un trozo de tocino como cebo.<\/p>\n<p>Aquella noche, unos desagradables grititos despertaron a Marie. El repugnante rey de los ratones estaba sobre su hombro.<\/p>\n<p>-No me cazar\u00e9is, no caer\u00e9 en la trampa. Dame todos tus vestidos o roer\u00e9 tu peque\u00f1o Cascanueces -amenaz\u00f3 el horripilante roedor.<\/p>\n<p>El rey de los ratones desapareci\u00f3 y Marie se aproxim\u00f3 hasta la vitrina.<\/p>\n<p>-Ay, mi querido Cascanueces, \u00bfqu\u00e9 puede hacer por ti una pobre ni\u00f1a? Por mucho que le d\u00e9, el repugnante rey de los ratones seguir\u00e1 exigiendo hasta que no me quede nada que entregarle -se lamentaba la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Entonces Marie cogi\u00f3 en brazos al peque\u00f1o Cascanueces. En ese momento la figurita cobr\u00f3 vida y dijo:<\/p>\n<p>-Oh, mi querida amiga, no sacrifiqu\u00e9is por m\u00ed nada m\u00e1s. Tan solo conseguidme una espada y yo mismo acabar\u00e9 con el rey de los ratones.<\/p>\n<p>Dicho esto, el Cascanueces recuper\u00f3 su rigidez de ser inanimado. Marie corri\u00f3 a cont\u00e1rselo a Fritz, quien cogi\u00f3 el sable de uno de sus soldaditos y se lo coloc\u00f3 al Cascanueces.<\/p>\n<p>La noche siguiente, unos nuevos murmullos y crujidos despertaron a Marie, quien se levant\u00f3 de un salto.<\/p>\n<p>-\u00a1El rey de los ratones! -exclam\u00f3 la ni\u00f1a.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 1rem;\">-Abrid tranquila, querida Marie. Traigo buenas noticias -se escuch\u00f3 la voz del Cascanueces-.\u00a0<\/span>He dado muerte con mi espada al rey de los ratones. Os ruego acept\u00e9is su corona y acept\u00e9is acompa\u00f1arme a un lugar maravilloso.<\/p>\n<p>Tengo la certeza, querido lector, de que t\u00fa tampoco habr\u00edas dudado mi un segundo en acompa\u00f1ar al peque\u00f1o Cascanueces, como tampoco lo hizo Marie, quien lo sigui\u00f3 hasta el enorme ropero del pasillo. Al entrar en el armario, una extra\u00f1a luz ceg\u00f3 a la ni\u00f1a. Al instante se encontraba en un prado de aroma delicioso.<\/p>\n<p>-Este es el prado de caramelo y debemos cruzar aquella puerta -se\u00f1al\u00f3 el Cascanueces.<\/p>\n<p>Marie levant\u00f3 la vista y se dio cuenta de que la puertecita estaba hecha de almendras garrapi\u00f1adas y pasas. Daba paso a una galer\u00eda de az\u00facar que desembocaba en un bosque con aroma de moras y naranja, lleno de brillantes lucecitas por todas partes.<\/p>\n<p>-\u00a1Qu\u00e9 bonito es esto! -se admir\u00f3 la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>-\u00a1Estamos en el Bosque de Navidad, Marie!<\/p>\n<p>Pasearon por el arroyo de la limonada hasta llegar al lago de la leche de almendras, donde unos ni\u00f1os pescaban pececilllos con forma de nueces. A lo lejos se ve\u00eda un pueblecito de casas marr\u00f3n oscuro y tejados dorados.<\/p>\n<p>-Es el Hogar de Pan de Especias, junto al arroyo de la miel. All\u00ed viven buen\u00edsimas personas, pero es mejor no acercarse: siempre est\u00e1n de mal humor porque tienen dolores de muelas -advirti\u00f3 el Cascanueces.<\/p>\n<p>Al otro lado, Marie divis\u00f3 un pueblo de casas transparentes y multicolores, bell\u00edsimo. Sus habitantes descargaban grandes tabletas de chocolate.<\/p>\n<p>-Es Bombon\u00f3polis. Acaban de recibir un env\u00edo del rey del chocolate. \u00a1Pero nosotros nos dirigimos a la capital! -inform\u00f3 a la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Se levant\u00f3 un agradable aroma de rosas y de pronto todo parec\u00eda rodeado por un halo rosado y brillante. Era el reflejo de un agua rojiza donde se formaban peque\u00f1as olas de un rosa plateado. Sobre el lago flotaban blancos cisnes.<\/p>\n<p>-\u00a1Ay! Este es el lago que una vez me quiso hacer el padrino Drosselmeier -exclam\u00f3 la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Marie y el Cascanueces navegaron por el lago hasta la capital, sobre un carro de conchas y piedras preciosas de mil colores, tirado por delfines con escamas de oro.<\/p>\n<p>-Mire, mi querido Drosselmeier, ah\u00ed abajo est\u00e1 la princesa Pirlipat, sonri\u00e9ndome con dulzura.<\/p>\n<p>-No es la princesa sino vos, solo vos. Es vuestro dulce rostro el que sonr\u00ede desde cada ola rosada.<\/p>\n<p>El Cascanueces y Marie desembarcaron y cruzaron el Bosque de las Confituras. A lo lejos, m\u00e1s all\u00e1 de un extenso campo de flores, se alzaba una bonita ciudad. Parec\u00eda hecha de almendrados y frutas confitadas. En el centro se levantaba un pastel-\u00e1rbol grosella. Sus gentes danzaban jubilosas entre alegres griter\u00edos. Un distinguido hombrecillo recibi\u00f3 a Drosselmeier con estas palabras:<\/p>\n<p>-\u00a1Bienvenido al Burgo del Confite, pr\u00edncipe!<\/p>\n<p>Marie se sorprendi\u00f3 mucho. \u00bfAs\u00ed que el Cascanueces era un pr\u00edncipe? Pero su asombro creci\u00f3 cuando llegaron ante un castillo de brillo rosado, con quinientas torres y muros llenos de coloridas flores y c\u00fapulas salpicadas de brillantes estrellitas de oro y plata. Era el Castillo de Mazap\u00e1n. De \u00e9l surgieron una serie de diminutos pajes con cabeza de perla y cuerpo de esmeraldas y rub\u00edes que los recibieron con honores principescos.<\/p>\n<p>-Esta es la demoiselle Marie Stahlbaum, quien me salv\u00f3 de morir a manos del rey de los ratones arrojando su zapatilla y procur\u00e1ndome un certero sable -present\u00f3 el Cascanueces a la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Todas las princesas hermanas del Cascanueces la abrazaron con j\u00fabilo y la invitaron a acompa\u00f1arla a la cocina a preparar un banquete. Entonces le entregaron un mortero de oro que Marie comenz\u00f3 a golpear mientras el Cascanueces relataba la terrible batalla entre su ej\u00e9rcito y el rey de los ratones. A lo largo del relato, Marie comenz\u00f3 a sentir las palabras del Cascanueces cada vez m\u00e1s lejanas, as\u00ed como los propios golpes de mortero. Su cuerpo comenz\u00f3 a ascender para caer, despu\u00e9s, de golpe. Y Marie se despert\u00f3 en su cama.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo puedes dormir tanto? \u00a1Lev\u00e1ntate! Es tarde -escuch\u00f3 Marie que dec\u00eda la voz de su madre.<\/p>\n<p>Marie vio a sus padres junto a la cama y, con gran emoci\u00f3n, comenz\u00f3 a hablarles de todos los lugares maravillosos que le hab\u00eda ense\u00f1ado aquella noche el joven Cascanueces Drosselmeier.<\/p>\n<p>-\u00a1Cu\u00e1nta imaginaci\u00f3n, Marie! \u00bfC\u00f3mo puedes creer que un mu\u00f1eco de madera puede cobrar vida? -se burl\u00f3 la madre.<\/p>\n<p>Sus padres re\u00edan al escuchar un relato que consideraban pura ocurrencia. Marie salt\u00f3 de la cama y corri\u00f3 en busca de las siete coronas del rey de los ratones. La madre la observ\u00f3 llena de asombro.<\/p>\n<p>-\u00bfVes que es cierto lo que digo, mam\u00e1? -insisti\u00f3 la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>En ese momento se abri\u00f3 la puerta y entr\u00f3 el padrino Drosselmeier.<\/p>\n<p>-\u00a1D\u00edselo t\u00fa, padrino! Diles que mi Cascanueces es tu sobrino, el joven Drosselmeier de Nuremberg -pidi\u00f3 Marie.<\/p>\n<p>-Bobadas, Marie! Tendr\u00e1s oportunidad de conocer a mi sobrino, pues vendr\u00e1 de visita muy pronto. En cuanto a las coronitas\u2026 son las que llevaba yo en el reloj y te regal\u00e9 cuando ten\u00edas tres a\u00f1os. \u00bfNo lo recuerdas?<\/p>\n<p>Todos rieron. Fritz fue m\u00e1s all\u00e1 y dijo que era una ni\u00f1a boba. Entristecida, Marie entendi\u00f3 que no podr\u00eda volver a hablar de sus maravillosas aventuras. Pasaba los d\u00edas ensimismada, sentada, inm\u00f3vil, de manera que todos comenzaron a llamarla \u201cla peque\u00f1a so\u00f1adora\u201d.<\/p>\n<p>Y lleg\u00f3 el d\u00eda en el que el padrino Drosselmeier apareci\u00f3 en la casa de los Stahlbaum con su joven sobrino de la mano, vestido con una chaqueta roja con sobredorados y peinado con una trenza a la espalda. Durante el almuerzo, el joven se met\u00eda nueces en la boca y las cascaba tirando de su trenza. \u00a1No se le resist\u00eda ninguna, por dura que fuera!<\/p>\n<p>Cuando terminaron de comer, el joven invit\u00f3 a Marie a acompa\u00f1arlo hasta el armario de cristal. Entonces se arrodill\u00f3 frente a ella y dijo:<\/p>\n<p>-\u00a1Mi querida demoiselle Stahlbaum! Aqu\u00ed ten\u00e9is al Drosselmeier cuya vida salvasteis, al mismo que dijisteis jam\u00e1s despreciar\u00edais si por vos hubiera aumentado su fealdad, como s\u00ed hizo la princesa de Pirlipat. \u00a1Hacedme feliz una vez m\u00e1s concedi\u00e9ndome vuestra mano y acompa\u00f1adme al Burgo del Confite a gobernar como mi reina!<\/p>\n<p>Y as\u00ed fue, querido lector, como Marie se convirti\u00f3 en prometida de Drosselmeier, y a\u00f1os m\u00e1s tarde, en su esposa. Se cuenta que Marie, todav\u00eda hoy, reina en un pa\u00eds repleto de luminosos bosques de Navidad y transparentes castillos de mazap\u00e1n junto a su querido Cascanueces.\u00a0 Y este ha sido, querido lector, el cuento de \u00abEl Cascanueces y el rey de los ratones\u00bb.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.mumablue.com\/esp\/nuestros-cuentos-personalizados\/cuento-personalizado-de-navidad?utm_source=blog&amp;utm_medium=banner&amp;utm_campaign=paginas-audiocuentos&amp;utm_content=el-cascanueces\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-7496\" src=\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Banner-Salva-Navidad.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"375\" srcset=\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Banner-Salva-Navidad.jpg 250w, https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Banner-Salva-Navidad-200x300.jpg 200w\" sizes=\"(max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><\/a><\/p>\n<h2>Grandes obras navide\u00f1as de la literatura universal<\/h2>\n<p>El Cascanueces y el rey de los ratones, de Hoffman, es una de las obras literarias de mayor \u00e9xito de todos los tiempos. Tanto es as\u00ed, que <strong>la propia representaci\u00f3n del Cascanueces se ha convertido en un s\u00edmbolo de la Navidad<\/strong>. Como curiosidad os gustar\u00e1 saber que el compositor Tchaikovsky no recibi\u00f3 muy bien el encargo de componer un ballet para \u00abEl Cascanueces y el rey de los ratones\u00bb y tampoco qued\u00f3 muy satisfecho con el resultado. Y, sin embargo,<strong> tambi\u00e9n en su versi\u00f3n musical, esta historia es una de las grandes obras maestras.<\/strong><\/p>\n<p>Pero El Cascanueces y el rey de los ratones no es la \u00fanica obra literaria representativa de la Navidad. Incluso podr\u00edamos decir que existe una novela que se pone por delante de ella: se trata de <strong>\u00abCanci\u00f3n de Navidad\u00bb, de Charles Dickens, que ha inspirado numerosas recreaciones<\/strong> en todos los \u00e1mbitos, en especial el cinematogr\u00e1fico, pero tambi\u00e9n el radiof\u00f3nico. Precisamente este fue el t\u00edtulo que escogimos en Mumablue para realizar una pequehistoria especial en las Navidades de 2020. Te invitamos a disfrutar de la lectura o escucha de <a href=\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/cancion-de-navidad-de-charles-dickens-para-ninos-audiocuento\/\"><span style=\"color: #3366ff;\">\u00abCanci\u00f3n de Navidad\u00bb, de Dickens<\/span><\/a>. \u00a1Es gratis!<\/p>\n<p>En cuanto al relato de El Cascanueces y el rey de los ratones, cabe decir, para qui\u00e9nes no conozcan la historia, que todo <strong>comienza en Nochebuena, cuando se suceden una serie de hechos fant\u00e1sticos<\/strong> que derivan en la lucha entre el Cascanueces y el rey de los ratones. Si la magia es real o se trata de una fabulaci\u00f3n de la imaginativa ni\u00f1a protagonista ya queda a criterio del lector.<\/p>\n<p>Si te ha gustado nuestra propuesta de <strong>El Cascanueces y el rey de los ratones, no dudes en compartirlo con otras personas.<\/strong> Se trata de un relato precioso para leer en Navidad. Y recuerda que tambi\u00e9n puedes compartir la versi\u00f3n para escuchar de El Cascanueces y el rey de los ratones.<\/p>\n<p>Imagen: <a href=\"https:\/\/www.freepik.es\/vector-gratis\/fondo-plano-navidad_20118057.htm\"><span style=\"color: #3366ff;\">Fondo navide\u00f1o<\/span><\/a> (Freepik)<\/p>\n<div style='text-align:left' class='yasr-auto-insert-visitor'><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Cascanueces y el rey de los ratones es una de las obras literarias imprescindibles en Navidad, pero apta para disfrutar en familia en cualquier \u00e9poca del a\u00f1o. Escrita por Ernst Theodor Amadeus Hoffmann en 1816, \u00abEl Cascanueces y el rey de los ratones\u00bb inspir\u00f3 al gran compositor ruso Piotr Ilich Tchaikovsky para la creaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"yasr_overall_rating":0,"yasr_post_is_review":"","yasr_auto_insert_disabled":"","yasr_review_type":""},"yasr_visitor_votes":{"number_of_votes":16,"sum_votes":69,"stars_attributes":{"read_only":false,"span_bottom":false}},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v14.5 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<meta name=\"description\" content=\"Versi\u00f3n corta y fiel de El Cascanueces y el rey de los ratones&quot; de Hoffman. Incluye audiocuento para ni\u00f1os con m\u00fasicas de El Cascanueces de Tchaikovsky.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow\" \/>\n<meta name=\"googlebot\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<meta name=\"bingbot\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/el-cascanueces-y-el-rey-de-los-ratones-resumen-audiocuento\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El Cascanueces y el rey de los ratones + audiocuento - Blog Mumablue\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Versi\u00f3n corta y fiel de El Cascanueces y el rey de los ratones&quot; de Hoffman. Incluye audiocuento para ni\u00f1os con m\u00fasicas de El Cascanueces de Tchaikovsky.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/el-cascanueces-y-el-rey-de-los-ratones-resumen-audiocuento\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Blog Mumablue\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/mumablue\/\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-06-02T16:13:29+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cuento-El-cascanueces-Hoffman.jpg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/#organization\",\"name\":\"Mumablue\",\"url\":\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/\",\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/mumablue\/\",\"https:\/\/www.instagram.com\/mumablue\/?hl=es\"],\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/#logo\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Blog-Mumablue.png\",\"width\":749,\"height\":269,\"caption\":\"Mumablue\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/#logo\"}},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/\",\"name\":\"Blog Mumablue\",\"description\":\"Un blog de cuentos y audiocuentos gratis para ni\\u00f1os.\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/?s={search_term_string}\",\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/el-cascanueces-y-el-rey-de-los-ratones-resumen-audiocuento\/#primaryimage\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Cuento-El-cascanueces-Hoffman.jpg\",\"width\":500,\"height\":500},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/el-cascanueces-y-el-rey-de-los-ratones-resumen-audiocuento\/#webpage\",\"url\":\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/el-cascanueces-y-el-rey-de-los-ratones-resumen-audiocuento\/\",\"name\":\"El Cascanueces y el rey de los ratones + audiocuento - Blog Mumablue\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/el-cascanueces-y-el-rey-de-los-ratones-resumen-audiocuento\/#primaryimage\"},\"datePublished\":\"2021-12-20T09:43:48+00:00\",\"dateModified\":\"2025-06-02T16:13:29+00:00\",\"description\":\"Versi\\u00f3n corta y fiel de El Cascanueces y el rey de los ratones\\\" de Hoffman. Incluye audiocuento para ni\\u00f1os con m\\u00fasicas de El Cascanueces de Tchaikovsky.\",\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/el-cascanueces-y-el-rey-de-los-ratones-resumen-audiocuento\/\"]}]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5509"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5509"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5509\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7613,"href":"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5509\/revisions\/7613"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mumablue.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5509"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}